Ábrete a la experiencia de sentir, de dejarte maravillar por todo lo que nos rodea. Cómo estas pequeñas cosas que tenemos alrededor pueden despertar en nosotros sentimientos tan gratificantes y llenarnos de alegría.

La superficialidad del mundo de hoy en día ha provocado que nuestro corazones se cierren y se anestecien ante lo cotidiano, no vemos más allá de los que tenemos al frente, no nos permitimos desviar ni un instante la mirada de los objetivos que nos hemos planteado. Y si esto sigue así, solo va a generar a una persona fría, que no es capaz disfrutar de nada, que no siente nada, y jamás estará conforme con lo que tiene.

Disfruta de las distintas sensaciones que pueden generar en nosotros todas las cosas, desde el viento más liviano que nos remueve el cabello, hasta las gotas de lluvia que humedecen nuestros rostros. No les parece maravilloso todas las experiencias a las que estamos abiertas gracias simplemente a la capacidad de sentir. Por eso, aprovecha cada instante y siente… SIENTE TODO LO QUE PUEDAS.