Por: Muki Palacios muki@mukipalacios.com

 

Las organizaciones, enfatiza Martin Seligman, constituyen un hogar natural para la Psicología Positiva y “las empresas que fomenten el incremento de la felicidad en sus colaboradores dejarán atrás a las que sólo se centran en los incentivos económicos… existe una vía mejor que el dinero para aumentar la productividad”.

 

Ya que existe una relación clara entre emociones positivas en el trabajo, alta productividad, escasa rotación y alto compromiso, es necesario marchar hacia políticas y estrategias que tomen en serio la gestión de la felicidad en los ambientes laborales, y en ese sentido la Psicología Positiva viene generando conceptos, enfoques y herramientas, basados en evidencias empíricas, que permiten gestionar de manera activa y sustentable la felicidad en las organizaciones. Plantea que equipos con estilos de gestión positivos superan a aquellos con los enfoques más tradicionales y sus colaboradores tienen más probabilidades de permanecer en la empresa más tiempo, comprometerse y producir mejor.

 

Por ello podríamos concluir que personal profesional y técnicamente competentes, pero que no experimenten felicidad en y con su trabajo, no exhibirán su máximo potencial y como señala el líder mundial entre las conexiones entre felicidad y éxito: Shawn Achor: “La visión que la mayoría de las empresas tiene acerca del éxito, es la siguiente: Si trabajo más duro, tendré más éxito, y si tengo éxito, seré más feliz. Sin embargo, una década de investigaciones científicas muestran que entrenar a nuestro cerebro para ser positivos en el trabajo es lo que nos da mayor éxito. De hecho, el 75% de nuestro éxito en el trabajo no se prevé por la inteligencia, sino por su optimismo, red de apoyo social y la capacidad de gestionar la energía y el estrés de una manera positiva. Tengo éxito porque me siento feliz, y esto por dos razones: primero porque cada vez que el cerebro tiene éxito, se cambia la meta acerca de lo que significa tener éxito. Segundo, si la felicidad viene después el cerebro nunca la va a alcanzar, ya que pensamos que debemos tener éxito para ser felices. Presionamos la felicidad más allá del horizonte cognitivo como sociedad, cuando en realidad nuestro cerebro trabaja en sentido opuesto y eso está al alcance de nuestras manos.”

 

Hace muy poco tiempo, Seligman y otros colegas dedicaron esfuerzos para analizar la parte positiva del ser humano y a estudiar desde un punto científico las causas qué hace a las personas felices; y descubrieron que lo que la gente cree generalmente que le hace feliz está muy poco relacionado a lo que dice la ciencia, de lo que realmente nos hace felices en nuestro día a día. Todos queremos ser felices, pero en lo que no siempre atinamos es en los caminos y estrategias que elegimos para ser felices.

 

Trabajar en la felicidad de los demás me hizo bastante más feliz a mi y a mi entorno, y si nosotros como empresarios o directivos contribuimos y conseguimos que las personas que tenemos a nuestro cargo intenten en su día a día expresar sus talentos y creamos el contexto donde puedan expresar emociones positivas para que sean más felices , indudablemente tendremos una ventaja competitiva muy potente y difícil de copiar, por ello comencemos a establecer y orientar programas y planes de acción hacia la FELICIDAD DE NUESTRA GENTE!!!!