Por: Muki Palacios muki@mukipalacios.com

 

Felicidad en lo que hacemos

 

Alguien me pregunto hace poco: “Muki, ¿eres feliz?, porque yo veo que tienes todo, has logrado muchas cosas, que incluso no solo toda mujer quisiera lograr, sino todo hombre también,  pero veo que estas sola, ¿no tienes una pareja aún?”…

 

Yo les respondí: “vivo muy feliz, amo mi vida, lo que hago y a quienes tengo al lado, y es PORQUE SOY MUY FELIZ que no encuentro aun, a un hombre feliz  con quien YO QUIERA compartir mi vida…” La pregunta ¿eres feliz?, es un interrogante que sugiere una respuesta muy relativa a las circunstancias que nos rodean y a los objetivos que hemos alcanzado o deseamos alcanzar, pero la felicidad va más allá de ello.

 

La pregunta ¿soy feliz?, es una pregunta que sólo tiene dos respuestas, o somos felices o no lo somos, y cuando vemos a la felicidad solo como el fin de un proceso, nos auto engañamos pensando: seré feliz cuando encuentre un mejor trabajo, cuando me dé el divorcio, cuando recupere a mi hijo, cuando me compre mi casa, cuando tenga mi propia empresa, cuando tenga una pareja estable, etc.  Tal felicidad, cuando se consiga o alcance algo, no existe, y aferrarse a ello provocará frustración o insatisfacción, pues la felicidad es un recurso  ilimitado, siempre podemos ser mas felices…

 

Nuestra sociedad tan demandante y competitiva, ha hecho que nos enfoquemos en dar reconocimiento a los resultados de un proceso, pasándonos la vida pensando en el futuro sin percatarnos de nuestro presente, sin disfrutar lo que realizamos para alcanzar nuestros logros. Debemos aprender a disfrutar el proceso, y no porque tengan que ser agradables, sino porque nos permiten llegar a los tan anhelados resultados.

 

Cuando las personas se centran en los resultados, llegarán al punto final del proceso con un sentimiento de alivio, al que confundirán con felicidad, y cuando esa sensación se vaya,  volverán al mismo estado inicial de insatisfacción e infelicidad. Y es que la vida no está hecha de sólo fines específicos, sino de procesos interrelacionados e interinfluyentes para alcanzarlos, que pueden llegar a determinar nuestra felicidad.

 

Por eso, volviendo a la pregunta ¿soy feliz?, mi respuesta es: sí, porque disfruto de cada uno de los momentos que implican los procesos, para el alcance de objetivos en mi trabajo, familia y entorno, y es que los momentos que paso en el desarrollo de mi quehacer diario, me permiten vivir con intensa pasión y felicidad cada día. Además, tener una pareja no es un punto final al cual todos tenemos que llegar para ser felices, porque siendo un aspecto importante de la vida, no es un fin en sí mismo; todo es parte del proceso de permitirnos ser felices, de compartir con alguien la felicidad que ya disfrutamos en el día a día.