Por: Muki Palacios muki@mukipalacios.com

 

A quien no le sorprende, y hasta es capaz de soltar una carcajada, al escuchar que el trabajo puede ser una fuente potencial de felicidad.  Hablar de felicidad en el trabajo  supone un cambio radical frente a la concepción del trabajo como una carga que nadie se puede librar de encima, y que nos impide ser dueños de nuestro tiempo y dedicarlo a lo que realmente nos apasiona. Sin embargo, le llamemos felicidad en el trabajo, satisfacción o bienestar laboral, lo cierto es que difícilmente seremos felices en la vida si no lo somos en el trabajo, por ello lo inteligente es proponernos ser felices en las actividades donde nos desempeñamos todos los días.

 

Para disfrutar en el trabajo debemos desaprender que el trabajo debe ser una actividad seria y aburrida, y convencernos de que es compatible conseguir altos niveles de productividad y disfrutar al mismo tiempo.

 

El trabajo puede ser una de las principales fuentes de felicidad, estudios señalan que  los mejores momentos de nuestras vidas no son momentos pasivos, receptivos y relajantes; aunque estas experiencias pueden resultar también placenteras si hemos trabajado duro para conseguirlas. Los mejores momentos suelen ocurrir cuando el cuerpo y la mente de una persona se ha estirado hasta los límites en un esfuerzo voluntario para conseguir algo difícil y que vale la pena.

 

Hace muy poco tiempo, Seligman y otros colegas dedicaron sus esfuerzos revolucionando la Psicología tradicional que históricamente se había dedicado sólo a estudiar los aspectos negativos, el problema, la enfermedad. Ellos empezaron a analizar la parte positiva del ser humano, a estudiar las causas desde un punto científico (qué hace a las personas felices) y descubrieron que lo que la gente cree generalmente que le hace feliz está muy poco relacionado a lo que dice la ciencia, de lo que realmente nos hace felices en nuestro día a día. Y así nació la PSICOLOGIA POSITIVA, la ciencia que estudia el florecimiento y bienestar humano.

 

La felicidad es central en todas las culturas, núcleo clave de las religiones (la prometen eterna), objeto de reflexiones filosóficas y oferta central de la literatura de autoayuda. Todos queremos ser felices, pero en lo que no siempre atinamos es en los caminos, estrategias que elegimos para ser felices.

 

5 aspectos importantes que quiero resaltar sobre Felicidad:

1.- La felicidad SE CONSTRUYE no se busca ni se encuentra. Somos responsables de nuestra felicidad, requiere de trabajo (rigor disciplina, voluntad,  esfuerzo, compromiso, persistencia).  No hay felicidad sin acción.

 

2.- La felicidad es UN PROCESO más que una búsqueda, la felicidad se encuentra en los detalles. Comencemos a ver la felicidad como algo más accesible, estamos condicionados a pensar que nuestras vidas giran alrededor de grandes momentos.

 

3.- La felicidad depende de nuestras INTERPRETACIONES, parece depender de cómo interpretamos los acontecimientos. Nuestra satisfaccion por vivir suele estar mas asociada a cómo la mente filtra e interpreta las experiencias cotidianas.

 

4.- La felicidad es una DECISION MENTAL, no es producto de las circunstancias, ni una predestinación. Está mas relacionado con nuestro interior  que con lo que pasa en nuestro exterior. Tiene que ver mas con nuestra armonía interna y no del control externo. Para alcanzarla no hay que escarbar en lo más profundo, psicoanalizar experiencias traumáticas previas, ni análisis minuciosos.

 

5.-En la felicidad NADA PUEDE SER EL TODO, la felicidad no puede depender de una sola fuente, pues de esa manera nuestra felicidad dependería de una sola variable, y perderíamos el bienestar. Asegurarnos desempeñar y encontrar sentido a cada uno de los roles es una estrategia para ser feliz.