Por: Muki Palacios muki@mukipalacios.com

 

En estas fiestas pascuales donde los sentimientos y emociones afloran con mayor intensidad porque los anhelos más recónditos de nuestro ser buscan la unión, la paz, la comprensión y el AMOR tenemos la necesidad ineludible de “vaciar la mochila cargada” del año viejo que se va y queremos RENACER a un nuevo año que queremos vivirlo con más pasión, alegría y FE.

El perdón es una palabra mágica que donde antes había un abismo construye un puente. Perdonar no es olvidar, tampoco significa negar, excusar, tolerar ni aceptar. No es hacer cómo que todo va bien mientras que no es así.

No es ser hipócrita ni aparentar. No se trata de una emoción, ni de un sentimiento sino de una DECISIÓN: algo SUJETO A NUESTRA VOLUNTAD, por ello es necesario tomar la decisión de parar el recuerdo doloroso y SOSTENER LA VOLUNTAD DE PERDONAR. Si no existe esa decisión la paz que tanto se busca, nunca llegará. La falta de perdón te ata a las personas desde el resentimiento y nos mantiene encadenados.

El perdón alcanza la paz en la guerra, es capaz de derribar los muros de separación y vencer los prejuicios e insultos, se basa en la aceptación de lo que pasó. Estar dispuesto a perdonar no quiere decir que estés dispuesto a ser lastimado otra vez. De hecho, perdonar te da la libertad de dar los pasos que te harán mucho más fuerte y menos vulnerable.

El perdón es el proceso de curar la herida producida por una ofensa, que muchas veces por más de que sea un proceso doloroso, la única manera de aliviar esa herida, implica arrancar la costra que dejó para dejar espacio y pueda salir la materia para que pueda sanar. CUANDO SE PERDONA EL PRIMER BENEFICIADO ES UNO MISMO.

Es posible que al otro no le importe mi perdón, ni quiera recibirlo o incluso se ría de él, sin embargo, el perdón es igualmente válido aunque falte la reciprocidad”. “El perdón es un don que necesitamos no sólo conceder a los demás, sinoPRINCIPALMENTE A NOSOTROS MISMOS, por todas las cosas que no fueron de la manera que pensabamos. Su objetivo principal es recuperar nuestra PAZ INTERIOR y dejar de castigarnos.