Es fascinante como una sola palabra puede tener poder tan grande que es capaz de hacer surgir las emociones positivas en un instante y llenarte de felicidad: “GRACIAS”.

La gratitud puede hacer que la vida sea más feliz y satisfactoria. Cuando sentimos gratitud nos beneficiamos del recuerdo agradable de un acontecimiento positivo en nuestras vidas. Además, cuando mostramos agradecimiento reforzamos nuestra relación con los demás.

Si bien puede ser que estemos acostumbrados a dar las gracias, muchas veces lo hacemos tan de pasada o tan rápido que casi no tiene sentido, y pierde el poder de renovarnos el espíritu. Diferentes estudios han encontrado que la gratitud es la variable que más se correlaciona con la felicidad y con las conductas positivas que nos permiten FLORECER. Es por ello que es una habilidad que debemos APRENDER Y DESARROLLAR.

Las personas que sienten y expresan más gratitud tienden a ser más felices y a estar más satisfechas con su vida. La mejor de todo esto es que que podemos empezar vivir con gratitud el día a día y no sólo expresarlo de vez en cuando. Esto nos llevará a tener una vida con la cual estemos agradecidos.

Nunca olvides: ¡Siempre hay algo bueno por lo que agradecer!