Por: Muki Palacios muki@mukipalacios.com

 

Un día como hoy, 27 de Enero de 2007, hace 6 años, mi  otro yo iba de regreso a Lima  convencida de mi propia muerte, confundida, devastada, aterrorizada, segura de que nada iba a volver a tener ningún sentido, valor, ni atractivo y que  mi vida no volvería a ser nunca más la misma, ni escuchar música ni cantar  tan apasionadamente como lo hacía cuando manejaba, ni volver a dirigir mis talleres  con esa energía, fuerza y coraje que los demás reconocían en mí.

 

A esa mujer de mi pasado, miedosa, insegura que muchas veces se sintió muy incapaz e incompetente hoy puedo decirle que la vida es preciosa y que aún tiene mucho que recibir y dar, que si bien no está Eduardo ya a su lado, me siento guiada, acompañada, llena de reconocimiento, riqueza y gratitud  por todo lo recibido y vivido cada día desde que partió.

 

Que esta nueva mujer ha encontrado un sentido a la vida que jamás hubiera imaginado, ni tan siquiera intuido que tras ese dolor tan profundo y desgarrador nacería otra mujer suma de lo que dejo Eduardo y lo que va a seguir aportándome hasta el último día de mi vida él y todas las personas que me han acompañado, unos quizás más cerca que otros, en este nuevo camino que la vida me puso de pronto y en el que aprendo cada día….

 

Gracias Eduardo por abrirme los ojos y poder ver lo que realmente es importante y  hacerme crecer y pues AMIGOS DESPUES DE VIVIR ESTE PROCESO DURO PERO MUY RICO, no les sorprenda descubrir que uno ya no es el mismo es MEJOR, MAS HUMANO, …. MAS FUERTE Y A LA VEZ MAS VULNERABLE…..una mezcla que hoy aun no logro entender del todo y quiero cerrar este post con una frase y canción que me regalo mi gran amigo español, Jose Carlos Bermejo: El Dolor nos Humaniza y les dejo con la  canción que  me dejo sin palabras la primera vez que la escuche y quizás hoy me da más sentido!!!!! Y como dice la canción “he aprendido otra vez a disfrutar y soy feliz…”

 

Gracias REINVENTA MUJER por existir y a cada una de las mujeres que vivió conmigo este programa que marcó el inicio de una de las etapas que más gratificaciones y satisfacciones me ha dado la vida, desde su partida y me conecto con la esperanza y la gratitud: “Ver en carne propia la fortaleza y vulnerabilidad de la mujer!   Gracias por leerme, MUKI